Portugal.- El papa Francisco llegó a tierras portuguesas para estar presente en la peregrinación al santuario de Fátima, donde miles de peregrinos estaban esperando la llegada del pontífice y celebrar las diferentes apariciones de la Virgen María a tres pastorcitos.

El pontífice argentino tocó tierra a las 16:10 locales (15:10 GMT) en la base aérea militar de Monte Real, en el centro del país, donde fue recibido por el presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa.

“Este viaje es un poco especial, es un viaje para orar y un reencuentro con Dios y la Santa Madre de Dios”, dijo Francisco a los periodistas a bordo de su avión.

En Fátima, los centenares de miles de fervientes peregrinos expectantes estallaron en aplausos cuando vieron en las pantallas gigantes el aterrizaje y luego, con más ímpetu aún, cuando el papa salió del avión.

Francisco recorrerá en helicóptero los cuarenta kilómetros desde la base militar hasta el estadio de Fátima, donde subirá al “papamóvil”, en el que se dará su primer baño de masas durante cinco kilómetros, hasta llegar al santuario mariano.

El pontífice confía en que el mensaje de paz que difundieron aquellos niños hace 100 años, cuando Europa estaba inmersa en la Primera Guerra Mundial, haga eco hoy entre los creyentes católicos.

Miles de peregrinos con banderas de Argentina, Venezuela, Cuba y otros países soportaron una lluvia fría para asegurarse un buen lugar.

La multitud en la gran plaza de Fátima prorrumpió en aplausos y vítores cuando las pantallas de TV mostraron al pontífice bajando del avión en una base cercana de la Fuerza Aérea. No se dieron cifras oficiales, pero las autoridades dijeron en días anteriores que esperaban un millón de visitantes.

Durante días, grupos de la iglesia, familias e hombres han peregrinado hasta Fátima, a unos 150 kilómetros (90 millas) al norte de Lisboa. Algunos han llegado de rodillas y rezando a la localidad.





Esta nota tiene 325 palabras

No hay comentarios

Dejar respuesta