BRASILIA (CRE.).-La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, mantiene hoy diversas reuniones en Brasilia para avanzar en su propuesta de realizar una profunda reforma politica previa consulta popular, mientras las calles siguen siendo escenario de masivas y radicalizadas protestas.

Tras reunirse el lunes con los gobernadores de los 26 estados brasileños y del Distrito Federal y con los respectivos alcaldes de las capitales provinciales, la mandataria se reúne hoy con los presidentes del Colegio de Abogados de Brasil (OAB), Marcus Vinicius Furtado Coelho; del Supremo Tribunal Federal (STF), Joaquim Barbosa, y del Senado Nacional, Renan Calheiros.

El tema de la reunión será la propuesta de la presidenta, realizada el lunes poco antes de comenzar la reunión con gobernadores y alcaldes, de convocar a un plebiscito que habilite la instalación de una Asamblea Constituyente para debatir la “necesaria” y “postergada” reforma política en el país.

La iniciativa está incluida en un paquete de ‘cinco pactos’ propuestos por la mandataria, los cuales intentan atender, con medidas concretas, las demandas de los millares de manifestantes que desde hace dos semanas vienen tomando las calles en decenas de ciudades a lo largo y ancho del paìs.

Además de las reuniones con los representantes del poder Legislativo y Judicial, Rousseff se reunirá hoy con representantes de movimientos urbanos y otras organizaciones de la sociedad civil.

El lunes, recibió a los líderes del Movimiento Pase Libre, quienes dieron inicio a la ola de manifestaciones tras convocar el pasado 6 de junio una protesta contra el aumento de la tarifa del transporte público.

El objetivo de la mandataria al celebrar reuniones con amplios sectores sociales y al anunciar medidas específicas en los temas más sensibles para la sociedad, como salud, educación, transportes y corrupción, es apaciguar el clamor de las revueltas callejeras dándole un espaldarazo a los miles de manifestantes, que pese a los anuncios continúan organizando a través de las redes sociales, sendas protestas para los próximos días en todo el país.

La peor crisis social que enfrenta la mandataria ocurre en momentos en que el país organiza la Copa Confederaciones, la gran “prueba de fuego” de Brasil hacia el Mundial de fútbol de 2014, y cuando falta poco más de un año para las elecciones presidenciales de 2014, cita en la que la mandataria del Partido de los Trabajadores buscará la reelección.

Fuente: AFP





Esta nota tiene 385 palabras .

No hay comentarios