Figura señera de la historia ecuatoriana, Eloy Alfaro nace un día como hoy de 1842 en Montecristi, provincia de Manabí, en un hogar formado por un padre español y una madre manabita.

Como buen hijo de comerciante –su padre Manuel manejaba negocios de exportación de mercancías pronto siguió esa línea lo que le amplió el horizonte exterior al viajar en misiones de trabajo por Perú, Colombia, Centroamérica y el Caribe.

Con grandes inquietudes políticas, pronto se inclina por el liberalismo y se involucra, en 1864, en una revuelta contra García Moreno que, tras fracasar, lo obliga a exiliarse en Panamá, donde desarrolla negocios exitosos.

Regresa a Ecuador luego del asesinato de García Moreno y ya no se separará jamás de la política y de la vida militar para la que tenía potenciales dotes. Apoyó el golpe de Estado contra Antonio Borrero, dirigido por Veintemilla, pero se convirtió en opositor de éste cuando incumplió el programa liberal.

Con los grados de coronel y proclamado como jefe supremo de Manabí y Esmeraldas, organizó un ejército que derrocó al dictador Veintemilla en 1883.

En 1884 dirigió infructuosamente una nueva revuelta contra el presidente José María Plácido Caamaño por lo que se dedicó a realizar contactos internacionales para fortalecer el movimiento liberal.

Cuando en junio de 1895 estalla la Revolución Liberal, fue elegido presidente y regresa a Ecuador. Ocupó la primera magistratura del país en dos ocasiones en períodos que comprenden entre 1897 a 1901 y 1906 a 1911.

Entre sus logros principales figuraron: la construcción del ferrocarril transandino, que llegó a Quito el 25 de junio de 1908, la secularización de la enseñanza pública para la que promovió escuelas y otros centros d





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