La primera Cumbre de Periodismo Responsable (CUPRE), que se realizó por dos días en Guayaquil, concluyó con la participación del fundador de Wikileaks, Julian Assange, que se encuentra asilado en la Embajada de Ecuador en Londres.

A través de una teleconferencia, Assange manifestó que la guerra por la información es un nuevo juego de las potencias mundiales ya que buscan interceptar información que conecta a todos los continentes.

Según el periodista australiano, asilado hace un año en la sede diplomática, en Reino Unido existe una explosión descontrolada de Estados Unidos y sus amigos por inmiscuirse en temas confidenciales.

Assange afirmó que se está interceptando el 99 por ciento de las conversaciones que se realizan en América Latina a través de Estados Unidos, cuando salen al resto del mundo.

Por ello, lamentó que el derecho a la información y a la comunicación esté corrompido por censuras gubernamentales, autocensuras o sesgos políticos y calificó de lamentable observar la corrupción de estos derechos.

Criticó a quienes quieren utilizar el periodismo para promover guerras o mentiras flagrantes de hacer públicos por intereses específicos. Asimismo, recordó la manipulación de la información para favorecer a élites locales o a patrocinadores y señaló que el hecho de que los medios de comunicación estén en manos de pocas familias o en propiedad de banqueros es un tema a escala mundial.

Assange finalizó su intervención, de alrededor de 40 minutos, asegurando que Wikileaks no ha dejando de obtener información de fuentes, han seguido operando y no han destruido nada de la información recogida.

Finalmente, anunció finalmente la publicación de un libro que recoge todos los ejemplos de censura a los cables de Wikileaks.





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