Las puertas de la matriz de la cooperativa Coopera continúan cerradas en la parroquia cuencana de San Joaquín, provincia del Azuay.

Solo socios con previa cita pueden acceder a las instalaciones de esta entidad que fue disuelta, el 11 de junio, por la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria (SEPS) por un presunto lavado de activos y un supuesto mal manejo.

Los cuenta ahorristas, como Carlos G., siguen peguntándose por su dinero y se preocupan ante la falta de respuestas. “Nos dicen que desde julio reembolsarán nuestros ahorros, pero aún no hay información desde qué montos, ni mediante qué cooperativas se realizará la gestión.

En la web de la SEPS aún no hay información sobre la devolución del dinero. Otro tema que preocupa es el pago de los proveedores.

El gobernador del Azuay, Humberto Cordero, garantizó que a partir del 1 de julio comenzará el proceso de devolución del dinero al 99 por ciento de los socios, esto representa 106 mil personas.





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