Un grupo de manifestantes que intentó ingresar a la sede de la Asamblea Legislativa Estadual, quemó un auto y una agencia bancaria, poco después de concluida una marcha pacífica en el Teatro Municipal.

Los manifestantes protestaban contra el aumento del pasaje de los ómnibus y trenes, y los excesivos fondos gastados en la remodelación de los estadios para la Copa Confederaciones, así como la mala educación y atención médica.

La mayoría de las miles de personas que participaron en esta marcha avanzó por las principales calles del centro de Rio de Janeiro hasta el Teatro Municipal, mientras otros 300 se dirigieron a la Asamblea Legislativa, donde causaron destrozos y cometieron otros desmanes.

Tras fracasar en sus intentos de ingresar a esa instalación, los jóvenes rompieron cristales de las ventanas, se enfrentaron a las fuerzas del orden, con saldo de 20 heridos, dos de ellos de balas, según reportes de noticieros de canales de televisión.

Además de Rio, otra veintena de ciudades brasileñas fueron escenario de manifestaciones y, de acuerdo con primeros datos, unos 200 mil ciudadanos salieron en protesta a las calles.

Estas demostraciones de rechazo se iniciaron en San Pablo y se extendieron poco a poco por todo el país, lo cual generó preocupación en el Gobierno Federal, cuyo secretario general de la Presidencia, Gilberto Cavalho, llamó al dialogo a todos los manifestantes.





Esta nota tiene 219 palabras . .

No hay comentarios