Un hecho fuera de lo común sucedió en las afueras del estadio de Nueva Chicago, equipo de Argentina que juega en la B Nacional y se encuentra con serios problemas de descender a la tercera categoría.

Los artefactos explosivos fueron localizados por el personal de limpieza del Gobierno de Buenos Aires, mientras daban mantenimiento a un sumidero, sorprendiéndose al encontrar escondidas dos granadas de mano en el desagüe que está al pie de la puerta del estadio.

Inmediatamente, se dio aviso a la policía, que desactivó las granadas con la ayuda de la unidad de antiexplosivos, mientras en el estadio se vivía la tensión, con la presencia de algunos jugadores que se encontraban entrenando.

“No lo puedo atribuir a ningún hecho de violencia. Habrá que ver en qué circunstancias apareció eso. Nosotros luchamos contra la violencia, teníamos tres facciones diferentes de barras, pero hoy no ocurre en Nueva Chicago. Hoy no tenemos problemas”, declaró el Secretario del club, Daniel Ferreiro, deslindando de responsabilidad a los hinchas de Nueva Chicago.





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