Guayaquil.-Las investigaciones previas al operativo “Halcón” determinaron que dentro de la Policía estaba uno de los hombres importantes que coordinaba la actividad delictiva de la megaorganización que operaba en cuatro provincias del Litoral. Se trata del capitán Jaime Alberto Villacís Moreno, de 35 años de edad, quien prestaba servicio en el Grupo de Operaciones Especiales (GOE) de Guayaquil.

El oficial había trabajado antes en la provincia de Manabí, específicamente en el Grupo de Intervención y Rescate (GIR) de Manta, uno de los varios cantones en los que imperaron “Los Choneros”. En 2006, cuando el uniformado aún era subteniente, ejerció la docencia policial y estuvo en gestiones para obtener una mención al mérito, pero esta le fue negada. En los últimos meses había tomado el curso de ascenso para mayor.

A Villacís lo aprehendieron en un domicilio de la ciudadela Quisquis, norte de Guayaquil, en que se hallaron armas y fotografías que supuestamente comprueban su participación en la agrupación criminal.

La red no solo habría tenido un coordinador en la Policía, sino también un informante. La policía determinó que el sargento segundo Édgar David López Pajuña, de 44 años de edad, dateaba a los otros líderes de la banda sobre los movimientos de la institución que los pudieran perjudicar. El gendarme hasta hace 20 días trabajó para la Policía Judicial de Portoviejo y fue remitido a Manta. A él lo aprehendieron en una vivienda en el barrio Santa Martha, cerca del sector “El Barranco”.

Un excompañero de filas también era pieza importante en las actividades de la banda. César Augusto Mieles Olvera había dejado la entidad policial desde hace siete años, cuando resultó implicado en el asesinato del ciudadano César Pinoargote Muentes. El hecho ocurrió el 3 de febrero de 2006 en un prostíbulo, cuando el cabo se divertía junto a un primo y un amigo. Tras abandonar la Policía, Mieles fue conocido por el alias de “El Patrón”. Su detención se dio en Samborondón, en la urbanización Cataluña.

Los tres quedaron bajo prisión preventiva la tarde del miércoles junto a los otros cinco supuestos cabecillas que fueron apresados en Guayas, Los Ríos y Manabí, por asociación ilícita. En Santa Elena otros dos miembros de la banda fueron procesados por tenencia de arma. El doceavo integrante, alias “Molleja”, llegó ayer deportado de Perú y en las próximas horas deberá comparecer en audiencia de formulación de cargos.