El héroe del campeón de América, José Francisco Cevallos, le dedicó a Dios el título conseguido en la tanda de penales sobre el Fluminense en el mítico estadio Maracaná de Río de Janeiro.
"Gracias a Dios, a mi papá que esta allá, mi mamá, los brazos de ella, yo llegué hace cinco meses, tenían un equipo con mucha hambre, con mucha gloria y eso contagia", declaró Cevallos a la Fox Sports.
Cevallos destacó el trabajo de sus compañeros que demostraron mucho amor propio como por ejemplo el paraguayo Enrique Vera que jugó gran parte del alargue en una sola pierna.
"Vera en una pierna, a todos mis compañeros que lucharon. Hoy estamos ahí, somos campeones, es un premio a la constancia", finalizó Cevallos que no podía dejar de demostrar su alegría.