Dos islas situadas frente a las costas de la provincia de Esmeraldas son ofrecidas a la venta como propiedades privadas en anuncios de Internet que han creado mucha polémica, puesto que las autoridades marítimas aducen que esto es ilegal.
Diario Expreso publica este domingo que las dos islas, conocidas como Júpiter e Isla del Sol, situadas en la costa sur de Esmeraldas, pertenecen a la jurisdicción del cantón Muisne y se hallan a unos dos kilómetros frente a las parroquias costeras de Bolívar y Daule.
Según se detalla, las islas tienen 358 y 38 hectáreas de superficie, respectivamente, pero no aparecen en los mapas oficiales puesto que surgieron de un proceso de sedimentación ocurrido en las últimas décadas.
Los lugares indican que en el sector, hasta hace 50 años no existían las islas y en su lugar había una gran barrera de arena llamada Bajo de Bolívar.
En ambas islas se han construido viviendas, la de mayor superficie tiene una playa de unos 150 metros de ancho, con cultivos de coco y áreas de manglares mientras que la más pequeña es una extensión de arena, con escasa vegetación.
Varios sitios en internet (jupiterislandecuador.com, tablonia.com, tiwy.com, mercadolibre.com, geocities.com/bresmeraldas) ofrecen algunos detalles sobre su venta. La isla Júpiter, por ejemplo, tiene un precio de USD 8 millones y se la promociona como una buena opción para la inversión turística.
El diario además publica que en el año 2003, el sitio sirvió de escenario para la grabación del reality show de aventura Expedición Robinson, que transmitió un canal de televisión local.
La negociación de Isla del Sol está a cargo de la empresa Bienes Raíces Mandato Esmeraldas, pero en el anuncio no se menciona su costo. Diario Expreso en un contacto telefónico con Vicente Mosquera, gerente de esa compañía, evitó dar mayor información, pero dijo que la isla pertenece a una familia esmeraldeña y que la documentación que la acredita como propietaria está en regla.
Pero según la Dirección General de la Marina Mercante (DIGMER), la puesta en venta de esos bienes es absolutamente ilegal. Eduardo Navas, titular del organismo, afirma que se trata de bienes del Estado de los cuales nadie puede alegar propiedad.
Navas asegura que por ser patrimonio estatal, su venta es jurídicamente imposible. "Lo que puede darse es la concesión de una isla. Por ejemplo, el que quiera desarrollar algún proyecto turístico, puede solicitar a la DIGMER la concesión de playa y bahía".
Sin embargo, la legalidad de una transacción comercial de esta naturaleza no queda clara ya que los juristas Galo García Feraud, Miguel Macías Carmigniani y Alfonso Oramas Gross, quienes fueron consultados por el rotativo, difieren en sus apreciaciones sobre el tema.
Dos personas se atribuyen la propiedad de las islas. Uno es Vicente Bracho Landázuri, domiciliado en Quito, quien en un sitio web (www.islasalamandra.com) afirma ser dueño de 301,5 hectáreas de Júpiter. Indica también que "tiene escrituras públicas registradas, totalmente saneadas y legalizadas".
El otro es Alfredo Herkt Montaño, actual presidente del directorio de Autoridad Portuaria de Esmeraldas. El funcionario dijo ser legítimo dueño de 57 hectáreas de la isla Júpiter y compartir los derechos de dominio de Isla del Sol con un alto militar, pero evitó revelar su identidad.
Sobre la isla Júpiter, manifiesta que llegó a un acuerdo con el otro propietario para ofertarla a través de internet. Recuerda que en 1945 ese bien inicialmente fue vendido por el Municipio de Esmeraldas a un primer dueño. "Luego pasó a manos de otra persona, quien luego la negoció a Vicente Bracho. Yo soy dueño de una parte que mi mujer heredó de su familia".
Menciona que Isla del Sol la compró en 1994 "a un campesino que tenía allí sembríos de palma", pero niega que la haya puesto en venta. No obstante, dijo conocer al gerente de la empresa de bienes raíces que promociona su venta por internet.
En Daule, una de las parroquias cercanas a las islas, Herkt y Bracho son personajes conocidos. Según los pobladores, ellos visitan muy poco el lugar, pero tienen personas al cuidado de esas propiedades.