El Jefe de Estado, Rafael Correa, aclaró que el estrechón de manos que le dio al primer Mandatario de Colombia, Álvaro Uribe, fue únicamente como presidente de la República.
Correa sostuvo que como "persona de carne y hueso" siempre estará indignado por la violación de soberanía hacia la patria, por ello pidió que no le pidan que "sonría".
Agregó que fue un acto imperdonable, y que no lo olvidará, aunque manifestó que, como Ejecutivo, tendrá que mantener relaciones con el país vecino.
El Presidente espera que Uribe no combata a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) con la "ilegalidad", ya que a ésta hay que enfrentarla con la "legalidad", sino existirá más caos en la anarquía.
Además aseguró que los supuestos documentos que culpan a Ecuador de estar vinculado con las FARC serán puestos a consideración ante la Ley y justicia del país.