El Tribunal Supremo Electoral (TSE) oficializó ayer la suspensión de la aplicación del voto electrónico en las elecciones de octubre debido a la imposibilidad de conseguir 2.200 urnas para esa tarea.
Tras la negativa del Gobierno de Brasil de prestar los equipos, se tenía previsto solicitarlos a Venezuela.
Sin embargo, esto no se concretó debido a que en ese país habrá elecciones en diciembre, días después de que en Ecuador se desarrolle la segunda vuelta electoral, prevista para el 26 de octubre.
De ahí que, las autoridades del TSE optaron por suspender el plan piloto para los casi 300 mil electores que habitan en toda la zona urbana de Cuenca (Azuay), la parroquia Roca de Guayaquil (Guayas), Otavalo (Imbabura), Portoviejo y Manta, (Manabí) y Quito (Pichincha).
Además, resolvieron destinar una parte de los 357.560 dólares que se tenía previsto invertir en el plan, a universidades y escuelas politécnicas para desarrollar un sistema tecnológico que en futuros comicios permita el voto electrónico.