Los artículos inherentes a los Derechos Civiles y Debido Proceso y una Justicia sin Dilaciones, fueron aprobados por la Asamblea Nacional constituyente para formar parte de la nueva Constitución.
El texto de los Derechos Civiles, consta de un artículo con 32 numerales y fue aprobado con 73 votos favorables. Además hubo 5 votos negativos, 0 blancos y se registraron 16 abstenciones.
Por su parte, el texto del Debido Proceso y una Justicia sin Dilaciones, consta de un artículo con 19 incisos y fue aprobado con 89 votos favorables. Además hubo 0 votos negativos, 3 blancos y se registraron 3 abstenciones.
Para María Molina, presidenta de la Mesa 1 de Derechos Fundamentales y Garantías Constitucionales, los temas contenidos en los dos articulados, son sin duda pilares fundamentales de los derechos humanos, de la democracia y del Estado de Derecho.
“Los Derechos Civiles, constituyen una de las conquistas más importantes de la humanidad, resguardan la esfera más íntima de protección de la persona y son el resultado de cientos de años de luchas, por ello, su denominación como derechos de primera generación”, apuntó la asambleísta María Molina.
En cuanto al articulado del Debido Proceso y una Justicia sin Dilaciones, es una garantía fundamental de cada individuo, frente a las posibles arbitrariedades de la Administración de Justicia, que busca proteger la libertad personal y la integridad física y psicológica de la persona, que ha sido privada de libertad o es objeto de un proceso judicial en su contra.
“Sin el debido proceso, no puede existir una verdadera Administración de Justicia”, insistió la asambleísta Molina, quien aclaró que la Comisión, tuvo mucho cuidado en la redacción y corrección del articulado.
“Es importante recalcar que se han revisado todas las observaciones que fueron presentadas por escrito, mismas que se analizaron y sistematizaron debidamente, con la finalidad de recoger la mayor parte de sugerencias, en base a un criterio democrático, acorde a la técnica jurídica y afín a un pensamiento progresista, humanista y solidario”, precisó la presidenta de la Mesa 1.